16 de septiembre de 2024
El Director General de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), Qu Dongyu, destacó este lunes al Estado Plurinacional de Bolivia como un país estable, pacífico y próspero.
“Déjenme decirles que su país representa mucho, tiene paz, estabilidad y prosperidad”, resaltó el Director General de la FAO en la Casa Grande del Pueblo que tuvo una concurrencia de delegaciones de Argentina, Chile, Ecuador, Perú y Bolivia integradas por productores de camélidos, actores locales, expertos académicos; además de organismos internacionales, ONGs , y representantes de la cooperación internacional.
Las declaraciones fueron dadas en el acto oficial de inauguración del “1er Encuentro Regional sobre Camélidos Sudamericanos: Nutriendo la vida, preservando el futuro” que se desarrolla en la ciudad de La Paz, donde participaron el Presidente Luis Arce y la Canciller Celinda Sosa.
Bolivia es sede del “1er Encuentro Regional sobre Camélidos Sudamericanos: Nutriendo la vida, preservando el futuro”. El lunes 16 y martes 17 de septiembre en La Paz, reúne a representantes sudamericanos con el objetivo de abordar problemas y oportunidades del sector desde una perspectiva integral y sostenible.
En el 74º período de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas, celebrado en 2017, se proclamó el año 2024 como el Año Internacional de los Camélidos. Esta iniciativa, encabezada por el Estado Plurinacional de Bolivia, busca resaltar la importancia multifacética de los camélidos, abarcando dimensiones culturales, económicas, ecológicas y sociales.
La máxima autoridad de la FAO agradeció a Bolivia por proponer el Año Internacional y por presidir, junto con el Reino de Arabia Saudita, el Comité Directivo. Aseveró que este año presenta una oportunidad única para crear conciencia sobre la importancia económica, social y cultural de los camélidos para millones de hogares en los desiertos y otras tierras áridas y semiáridas de África y Asia y en las tierras altas de los Andes, siendo estas últimas de importancia crítica para esta región.
“Quiero agradecer por la unión que tenemos entre Bolivia y la FAO. Agradecer al presidente (Luis Arce), a la Ministra de Relaciones Exteriores (Celinda Sosa Lunda) y a los productores que tienen una vinculación estrecha con nosotros”, destacó Qu Dongyu.
Sostuvo que se impulsa, durante 2024, un trabajo conjunto para construir conciencia sobre el potencial de los camélidos y aumentar la inversión en investigación y extensión para desarrollar el sector.
Explicó que las llamas, alpacas, vicuñas y guanacos son una parte espiritual y cultural de las identidades de los pueblos indígenas en las tierras altas de los Andes. Reconoció que los camélidos sudamericanos desempeñan un papel clave en el apoyo a estas comunidades para construir su propia resiliencia a los impactos de la crisis climática.
“El sector de los camélidos juega un papel clave en el Marco de Transformación Ganadera Sostenible de la FAO en apoyo de la transformación de los sistemas agroalimentarios mundiales para que sean más eficientes, más inclusivos, más resilientes y más sostenibles. En consonancia con el Marco Estratégico de la FAO 2022-31 que se basa en el objetivo general de las Cuatro Mejoras: mejor producción, mejor nutrición, un mejor medio ambiente y una vida mejor, sin dejar a nadie atrás”, dijo.
A pesar de su importancia, el sector camélido enfrenta numerosos desafíos. Entre ellos se encuentran el deterioro de los pastizales, la escasez de agua durante los períodos de estiaje, la caza furtiva, la pérdida de hábitat, y problemas de sanidad y genética. Además, la crisis climática y la conversión de áreas de pastoreo en terrenos agrícolas han impactado negativamente tanto a las especies de camélidos como a sus ecosistemas. Estas amenazas no solo ponen en peligro la supervivencia de los camélidos, sino también la de las comunidades que dependen de ellos.
El Encuentro Regional sobre Camélidos Sudamericanos tiene como objetivo abordar estos desafíos mediante el fortalecimiento de la cooperación regional e internacional. Este evento se presenta como una plataforma clave para el intercambio de conocimientos, el dialogo intercientífico, la formulación de estrategias conjuntas y la promoción de prácticas sostenibles. La intención es no solo proteger a los camélidos y sus hábitats, sino también garantizar la resiliencia de las comunidades y de otras regiones montañosas y desérticas frente a las crecientes presiones ambientales.
